La industria cordobesa atraviesa un momento de creciente tensión, marcado por el reciente anuncio de Metalfor, una de las principales fabricantes de agromáquinas pulverizadoras del país, que despidió a 35 trabajadores de su planta en Noetinger en medio de un procedimiento preventivo de crisis. Ante este escenario, Luis Macario, titular de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), expresó su profunda preocupación en diálogo con Telenoche y cuestionó la viabilidad del sector en el contexto actual.
Un sector «totalmente debilitado»
Macario basó su análisis en los datos oficiales de producción industrial manufacturera correspondientes al mes de mayo, los cuales revelan una caída interanual del 5,7% y un descenso acumulado del 3,1% en lo que va del año. Aunque reconoció una mejora mensual del 0,4%, el dirigente fue contundente al afirmar que «la actividad industrial está totalmente debilitada».
Según el titular de la UIC, mientras que las empresas volcadas al mercado externo presentan mayores resiliencias, el problema central radica en la persistente caída del consumo interno, un fenómeno que afecta a la industria desde julio del año pasado y que ya no puede considerarse un hecho puntual.
Macroeconomía versus microeconomía
Uno de los puntos de mayor discrepancia expuestos por Macario es el contraste entre los números macroeconómicos, que parecen ordenarse favorablemente, y la realidad de las empresas en la «microeconomía». Aunque el Gobierno nacional prioriza sectores como el petróleo, la minería y la agroindustria, el empresario advirtió que muchos de estos actores operan con márgenes reducidos o negativos.
En este sentido, Macario exigió mayor gestión y previsibilidad, utilizando como ejemplo las recientes restricciones al consumo de gas durante los días fríos. «Estamos sentados sobre una nube de gas ahí en Vaca Muerta, pero sin embargo en estos días que ha hecho frío hemos tenido restricciones a los consumos firmes», denunció. Para el dirigente, ante la intención del Estado de retirarse, el mercado corre el riesgo de caer en «la ley de la jungla», donde prevalece el más fuerte.
Por una apertura «razonable»
Finalmente, el presidente de la UIC aclaró que los industriales no se oponen a la apertura económica, pero solicitan que esta sea «razonable» para permitir una adecuación gradual. «En Argentina estamos en un péndulo. O no podemos importar nada, o pasamos a una apertura sin medir las consecuencias que acarrea», sostuvo.
El pedido central de la industria cordobesa es la necesidad de una «cancha pareja» para competir, lo cual implica, además de una política económica equilibrada, inversiones en infraestructura competitiva, como rutas y puertos eficientes.