El canje de figuritas del Mundial realizado este sábado en el complejo Opera Fun dejó una estrella inesperada. No fue Lionel Messi, tampoco Kylian Mbappé. El nombre que más se escuchó entre los coleccionistas fue el de Tim Payne, el neozelandés que se volvió viral en las redes sociales tras una campaña impulsada por un reconocido streamer.

La popularidad alcanzada por Payne llegó incluso a Villa Carlos Paz, donde su figurita generó conversaciones, debates y hasta llamativas propuestas de intercambio.

"Yo la cambio por un kilo de helado", lanzó uno de los participantes. A pocos metros, otro aseguró que no la vendería por menos de 5.000 pesos. También hubo quienes afirmaron que estaban dispuestos a entregarla únicamente a cambio de cien figuritas.

El fenómeno llegó a tal punto que uno de los chicos mostró orgulloso su ejemplar pegado en la parte trasera del celular, como si se tratara de una reliquia difícil de conseguir.

No todos compartían el entusiasmo. Algunos coleccionistas relativizaron el fenómeno y bromearon diciendo que el neozelandés debería agradecerles a los argentinos por la fama y los contratos que habría conseguido gracias a su explosión en internet.

Entre risas, negociaciones y cargadas, la figurita de Tim Payne terminó robándose buena parte de la atención en una tarde que tuvo cientos de participantes intercambiando imágenes para completar sus álbumes del Mundial.

Tim Payne, futbolista de Nueva Zelanda, se convirtió en un fenómeno viral semanas atrás luego de que un popular streamer argentino lo señalara como uno de los jugadores menos conocidos del Mundial y les pidiera a sus seguidores que lo ayudaran a ganar popularidad en las redes sociales. En pocos días pasó de tener apenas unos 4.000 seguidores a superar varios millones en Instagram, transformándose en una celebridad inesperada de la Copa del Mundo.

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