En la sede de la Departamental Punilla se vivió este lunes un emotivo reencuentro. Leonel, el bebé de un año y dos meses que días atrás atravesó una emergencia en la que dejó de respirar, volvió a encontrarse con la sargento Daniela Guzmán, la efectivo policial que lo asistió y realizó las primeras maniobras de auxilio durante el traslado al hospital.
Esta vez, el escenario fue muy diferente. No hubo desesperación ni corridas, hubo abrazos, sonrisas y la tranquilidad de volver a ver a Leonel recuperado junto a su mamá, Lucía Cruz.
El encuentro permitió que la familia pudiera agradecer personalmente a la sargento y a los efectivos que intervinieron aquel día, cuando Lucía y su pareja llegaron desesperados hasta la dependencia policial ubicada frente a su vivienda en busca de ayuda.
Daniela Guzmán, quien presta servicio en la División Alcaidía y está próxima a cumplir 15 años en la Policía de Córdoba, fue quien tomó al pequeño en brazos y comenzó a asistirlo. Mientras se trasladaban hacia el Hospital Municipal, continuó realizando las maniobras de primeros auxilios dentro del móvil policial.
Durante el recorrido se desplegó además un operativo para poder atravesar la avenida Cárcano debido al intenso tránsito. Y fue, cuando llegó el momento que todos esperaban, Leonel comenzó a llorar y volvió a respirar.
“Al escuchar el llanto es como que volvimos todos a respirar”, había relatado la sargento al recordar aquel momento.
Para Lucía, quien es mamá primeriza de mellizos, volver a la Departamental junto a sus hijos tuvo un significado especial
“Fue algo de segundos”, había contado la mamá al reconstruir la situación. Según relató, Leonel se encontraba junto a su papá y su hermano mellizo cuando inesperadamente se desvaneció. Su pareja reaccionó rápidamente y corrió hasta la dependencia policial para pedir asistencia.
La capacitación, la rapidez y la coordinación entre los efectivos resultaron fundamentales durante la emergencia.